Home » Uncategorized » Europa sobrevive y cambia

Europa sobrevive y cambia

En el marco del ciclo de conferencias organizado por la Fundación Taeda, el politólogo italiano Gianfranco Pasquino se refirió al presente y futuro de la unión monetaria europea. En su opinión, los próximos doce meses serán determinantes en la solución de los problemas del Viejo Continente.

“La crisis es profunda, pero puede ser resuelta”. Así definió el politólogo Gianfranco Pasquino, miembro del Comité de Notables de la Fundación Taeda, la situación por la que atraviesa la eurozona en estos días. El académico italiano, quien dirige la Maestría en Relaciones Internacionales de la sede Buenos Aires de la Universidad de Bolonia, destacó que la Unión Europea (UE) es “el mayor espacio de democracia en el mundo” y sostuvo que la actual crisis económica no afecta al bloque “desde el punto de vista institucional”.

Pasquino, un europeísta convencido, se mostró confiado en el liderazgo de Alemania, país que ejerce una hegemonía que consideró “natural” dentro de la UE debido al peso de su economía, su prosperidad y su disciplina fiscal. Aseguró que el mayor desafío en el futuro inmediato será reforzar el rol del Banco Central Europeo (BCE), que hoy en día “puede controlar de cierta manera la política monetaria, pero no puede manejar la política fiscal ni los presupuestos de los Estados miembros”.

Al referirse a la negativa de algunos países europeos a ceder mayores poderes al Banco, recordó que actualmente “la soberanía no está totalmente en manos de los Estados” y que ya en el pasado los socios de la UE resignaron facultades soberanas en beneficio de otros órganos comunitarios, como el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Europarlamento. “Probablemente hoy sea necesaria una mayor cesión de soberanía”, añadió, aunque admitió que los Estados fuertes del bloque son reacios a otorgar mayores competencias al BCE con sede en Francfort.

De la integración exitosa a la turbulencia económica

“La integración económica europea fue un éxito hasta 2008”, subrayó en la primera parte de su exposición, en la que atribuyó las mayores responsabilidades por el estallido de la actual crisis económica a los bancos estadounidenses e ingleses. Enfatizó que no es la Unión Europea en su conjunto la que tiene problemas económicos, sino solo “algunos países” del bloque.

Admitió, al mismo tiempo, la existencia de causas endógenas, entre las que destacó “el exceso de optimismo de algunos Estados y de muchos ciudadanos europeos”. Hizo especial referencia al caso de España, país que había logrado construir “una democracia con partidos organizados, con alternancia en el poder y con una clase política de buena calidad”. Esto los habría llevado a exagerar sus expectativas de crecimiento.

El segundo elemento que, según Pasquino, explica la actual turbulencia dentro de la eurozona fue el ingreso al bloque de los Estados de Europa del Este, hecho que “produjo muchas dificultades”. A su juicio, algunos de estos newcomers no cuentan aún con la necesaria solidez institucional y sus instituciones democráticas presentan falencias, tal como lo demuestra la actual crisis política en Rumania, donde el presidente Traian Basescu se encuentra enfrentado con el primer ministro Víctor Ponta. Para Pasquino, “la inclusión de muchos Estados ha producido un gran espacio, pero una menor vinculación entre los participantes”.

Neoliberales versus keynesianos

Otro de los debates que planteó el politólogo italiano durante su presentación es el que enfrenta a los economistas neoliberales con sus pares keynesianos. “El debate sobre el rol del Estado y del mercado es decisivo”, destacó Pasquino, quien negó que las ideas de Milton Friedman se hayan impuesto sobre las de John Maynard Keynes. “Hay keynesianos en EE. UU., y un ejemplo de ellos es el premio Nobel Paul Krugman, pero no es el único; también hay muchos keynesianos en Europa”, añadió.

Pasquino consideró que, contrariamente a lo que comunmente se cree, la dirigencia política alemana está lejos de haber adoptado una única posición en materia económica y persisten las diferencias entre los grandes partidos -la Unión Demócrata Cristiana y el Partido Socialdemócrata- y aun hacia el interior de cada una de estas fuerzas. Por el contrario, sostuvo que es precisamente en ese país “donde se da el debate teórico y económico más intenso sobre lo que es necesario hacer en Europa”. Destacó, en otro orden, la figura de Mario Draghi, el economista italiano que preside el Banco Central Europeo (BCE) desde noviembre del año pasado, a quien definió como “un keynesiano muy riguroso”.

La necesidad de una mayor integración política

“El problema actual solo puede ser resuelto a través de una integración política y no únicamente económica”, sostuvo Gianfranco Pasquino, citando la tesis de los denominados “federalistas”, una de las tres grandes corrientes teóricas desde las cuales suele analizarse el proceso que llevó a la unificación europea. También repasó las otras dos teorías predominantes, el funcionalismo y el intergubernamentalismo, que han revelado sus limitaciones si consideramos la actual turbulencia en la zona euro.

Se detuvo también en los “mecanismos a través de los cuales se formulan las decisiones vinculantes en la Unión Europea”. Mencionó al respecto la existencia de dos posiciones: “Hay quienes dicen que Europa solo puede avanzar a través del voto unánime de los países miembros, mientras que otros consideran que, como en toda democracia, se necesita el voto por mayoría absoluta, integrando entre otros elementos, la población y los ingresos de los países miembros”. Según este académico, el problema de la unanimidad es que “los pequeños Estados pueden negociar con mucha fuerza”, lo que lleva a la postergación de decisiones importantes en el seno de las instituciones comunitarias.

Siguiendo con su análisis de las ideas federalistas, Pasquino sugirió la hipótesis de convertir a la Comisión Europea en el futuro gobierno de la UE y transformar al Consejo Europeo de Jefes de Estado y de Gobierno -que hoy tiene un papel central en las decisiones comunitarias- en una suerte de Senado. El politólogo lanzó también la idea de una elección popular directa del presidente de la UE, cuya designación en la actualidad surge de las deliberaciones del Consejo Europeo. Pasquino sostuvo, asimismo, que será fundamental ampliar el poder del Parlamento Europeo, aunque admitió que hasta ahora, cada vez que los ciudadanos del Viejo Continente han sido llamados a las urnas, los partidarios de la integración han tenido menos capacidad de movilización que los euroescépticos.

Doce meses cruciales

“La Unión Europea va a resolver su crisis en un plazo máximo de un año”, aseguró con optimismo Pasquino, quien subrayó que en los próximos doce meses se desarrollarán tres elecciones claves para el futuro de la UE, las presidenciales de EE. UU. en noviembre, los comicios parlamentarios de Italia en abril de 2013 y las elecciones de Alemania en septiembre.

“Entre los europeos crece la sensación de que es necesario hacer algunos sacrificios para salvar la UE”, describió, al finalizar su exposición. “No hay una solución individual; la solución es colectiva”, concluyó.

 


Rispondi

Effettua il login con uno di questi metodi per inviare il tuo commento:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...

%d blogger hanno fatto clic su Mi Piace per questo: